Desde un principio tuvimos un objetivo claro: el apoyo al fortalecimiento de las organizaciones campesinas, toda vez que tienen que ser ellas las que determinen su rol histórico y las características de su protagonismo político. Este rol ha estado, a largo de la historia del movimiento popular, orientado a atenuar y a desterrar los enfoques económicos, políticos y sociales de exclusión, dependencia y forzada integración a la cultura occidental.
El 5 de abril de 1977, ERBOL firma un convenio con el Ministerio de Educación para desarrollar el componente de educación no formal del Proyecto Integrado del Altiplano Norte (PIAN), financiado por el Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Para la ejecución de dicho proyecto, conforma un equipo de trabajo que lleva el nombre de Educación Comunitaria y Radio (ECORA).
En 1977 se inicia un importante trabajo de apoyo a las organizaciones campesinas, estableciéndose oficinas en las localidades de Batallas, provincia Los Andes, Copacabana, provincia Manco Kapac y Santiago de Huata, provincia Omasuyos del departamento de La Paz.
Un balance de las experiencias educativas llevadas a cabo anteriormente en el país, referidas a la educación no formal, hicieron que ECORA desestime la posibilidad de trasladar a la radio los contenidos de la escuela tradicional. Entendimos que este medio podía ser mejor aprovechado generando comunicación participativa, para permitir a los campesinos formar sus propios criterios y actitudes a partir de una reflexión e interpretación de su realidad con proyección histórica.
El objetivo general del programa ECORA busco aplicar sistemas y métodos de educación no formal en las comunidades aymaras del altiplano, para generar nuevas relaciones inter e intra comunitarias capaces de revalorizar sus relaciones organizativas y sociales; fortalecer a los grupos e instituciones existentes; contribuir a modificar la situación de dependencia y explotación del campesino y facilitar una efectiva participación del mismo en la vida nacional.
Las actividades de los primeros 5 anos (1977 - 1982) de vida institucional se desarrollan en un contexto de inestabilidad política: "Desde el 21 de julio de 1978 (caída de la dictadura del General Banzer) hasta el 10 de octubre de 1982 (recuperación de la democracia), el país se vio sacudido por dislocamientos violentos de su actividad y continuidad política.
Frente a la eminente caída del gobierno dictatorial de Banzer se avizoran los primeros resquicios de una apertura democrática muy débil y con un férreo control político de grupos antidemocráticos. Este nuevo contexto crea entusiasmos desmesurados y posiciones escépticas que prevén un aborto democrático.
Para QHANA, la situación fue delicada ya que, en el marco sociopolítico que vivía el país, debíamos organizar y construir una nueva propuesta partiendo prácticamente de cero en lo que se refería a infraestructura y financiamiento. Del mismo modo, era imprescindible preservar, incluso durante el periodo de transición, al equipo de trabajo que, de forma sigilosa, fue reingresando al área rural.
Durante esta etapa se redefinen los nuevos espacios geográficos de trabajo, viendo por conveniente mantener una presencia permanente en la provincia Los Andes, con vinculaciones esporádicas con Omasuyos y Manco Kapac, tomando en cuenta que esas provincias, por la actuación que tuvieron en el bloqueo campesino, sufrieron mayos represión. Por otra parte, se decide el ingreso a la provincia Sud Yungas a partir de contactos preliminares establecidos con miembros de la Orden de San Agustín, con el propósito de hacernos cargo del Centro de Capacitación de Lavi, situado en la localidad de Irupana.
Otra medida importante fue el cambio de nombre. Esta fue una determinación colectiva sustentada por el hecho de que ECORA era conocida por los organismos represivos, y porque se nos identificaba con un proyecto del Ministerio de Educación que respondía a un gobierno dictatorial. En este contexto surge el nombre de Centro de Educación Popular "QHANA", vocablo aymara que significa luz, claridad, que resultaba simbólico para el momento de oscuridad en el que se encontraba el país. La identificación con la educación popular tiene relación con la importancia que para nosotros tuvo este concepto en la lucha por las reivindicaciones democráticas, la construcción de una propuesta de desarrollo y la activa participación de los sujetos en dicho proceso.
Asimismo, consideramos conveniente conservar un estrecho relacionamiento con nuestra organización matriz, ERBOL, pero planteando la conformación de una organización autónoma, iniciándose así, a partir de 1982, el proceso de independización.
Con decisión y fortaleza coadyuvamos a evitar mayores brotes de violencia, objetivo que fue logrado gracias a la apertura democrática que empezaba a vivir el país y por el apoyo que recibimos de la Asamblea de Derechos Humanos y medios de información. Este acontecimiento sella y compromete la relación de QHANA con la región yungueña y es el inicio de una mayor confianza de los campesinos a nuestra institución.
ANTECEDENTES
Institucionales
El Centro de Educación Popular Qhana, ha contribuido en el proceso de desarrollo local por más de 29 años. Fundada en 1977 tuvo una primera línea de intervención dedicada a la educación formal mediante radio, para luego insertar y cualificar un enfoque educativo y comunicacional con la metodología de la educación popular, acción que permite dotar a sus acciones de una nueva proyección destinada a fortalecer a la población rural y marginada del país.
ECORA representa la raíz del trabajo institucional, cuyos principales objetivos fueron los siguientes:
- Facilitar a los campesinos información sobre acontecimientos culturales, tecnológicos, económicos, políticos y sociales a nivel regional, nacional e internacional, de manera que les permita observar y problematizar su realidad.
- Generar canales de expresión campesina, facilitando el diálogo y la participación, alentando la consolidación de las organizaciones campesinas de base.
- Brindar a los campesinos programas radiales que incentiven la discusión sobre sus derechos y deberes y su participación en la sociedad.
ECORA profundiza su actuación sobre la base de las actividades de: Formación campesina, Apoyo a las organizaciones, Festivales Educativos, para lo cual implementa un centro de capacitación ubicado en la localidad de batallas. Metodológicamente se diseña el Sistema Arusquipasiwi, que combinaban programas radiales con material impreso.
Qhana
La dictadura banzerista, el golpe militar de García Mes, recuperación de la Democracia y la vigencia de la Ley Agraria Fundamenta son los escenarios en los cuales Qhana adquiere presencia pública. También es importante como contexto, la sequía en el altiplano del 83 que determinó un rápido proceso de descapitalización de la economía campesina acompañada por una drástica disminución de sus niveles de rendimiento. Qhana participa del Plan Sequía, pasando por el Programa Agropecuario Campesino PRACA y finalmente en el Programa Alternativo de Desarrollo PROCADE.
En los Yungas Qhana realiza un accionar intenso en el fortalecimiento cooperativo de la Central Agropecuaria para la producción del café. El tratamiento de la problemática de la coca fue priorizada como esencial y trascendente por sus connotaciones políticas y sociales hacia la zona.
Visionariamente el tema del Desarrollo Sostenible le permite a la institución realizar un trabajo muy importante mediante las siguientes acciones: a) Elaboración e implementación del Programa de Desarrollo Yungas 2000 y b) Elaboración e implementación del Programa de Desarrollo de Los Andes, ambos con amplia participación campesina y de las instituciones locales y del Estado.
La propuesta económica productiva tiene en el CORACA Irupana una muestra de participación ciudadana para lograr dinamizar su economía local en aras de un desarrollo sostenible y solidario. Innumerables fueron los obstáculos, incluso aquel denominado AGROYUNGAS que sobre la base de 20 millones de dólares quiso obviar a la organización campesina y no tuvo éxito sino cosecho un rotundo fracaso.
Desde sus inicios, Qhana se concentró en el fortalecimiento de las organizaciones campesinas para que asuman su rol histórico y protagonismo político. La convergencia de los conceptos de la educación no formal, la implementación de Propuestas de Desarrollo Sostenibles (Económico-Productivas y Político-Organizativas) y de Educación y Comunicación son lineamientos estratégicos que han guiado el accionar institucional hasta nuestros días.
|